Rutas de Fruta de La Sarga: Los despoblados de la Vall d'Alcalà

         

Nueva ruta de Fruta de La Sarga por La Montaña de Alicante. Visitaremos los despoblados de la Vall d'Alcalà. Lugares con encanto y mucha historia.

Hola, de nuevo una semana más dispuestos a llevaros por otra ruta de nuestras comarcas en este blog de Fruta de La Sarga. Espero que hayáis pasado unas buenas navidades, pero ahora toca intentar deshacernos de todo aquello que los excesos de estos días nos ha "metido en nuestra mochila".
Para ello, hoy os propongo una ruta muy fácil, sin ninguna dificultad técnica pero un poco larga para poder, además de disfrutar de la ruta y de los parajes que vamos a cruzar, volver a poner en marcha nuestras piernas.

En esta ruta de escaso desnivel, podremos contemplar los despoblados moriscos de l'AtzuvietaLa Roca Els Benialís.

Datos técnicos:

  • Ruta circular.
  • Distancia aproximada: unos 12.260 m.
  • Desnivel positivo acumulado: escaso, 236 m.
  • Dificultad: fácil. Y no la califico de muy fácil dada la longitud del recorrido.
  • Duración aproximada: se podría realizar en poco más de tres horas pero, dado que supongo que pararéis para recorrer y contemplar los despoblados, me inclino más por una duración de unas cinco horas.

Recomendable:

  • Agua (no encontraremos en ningún punto del recorrido, exceptuando las poblaciones de Alcalà i Beniaia) y algún tentempié para ir reponiendo fuerzas.
  • Sombrero y chubasquero.
  • Calzado cómodo ya que la ruta discurre prácticamente en su totalidad por pistas asfaltadas y/o hormigonadas.
L'Atzuvieta

 

El punto de inicio es la población de Alcalà de la Jovada, capital del municipio de La Vall d'Alcalà, compuesto por dicha población y Beniaia. Iniciaremos nuestra ruta en la plaza Bisbe Vilaplana, donde se encuentra el ayuntamiento de la villa. En esta plaza podremos observar tanto la iglesia como alguna vivienda de marcado carácter medieval.
Saldremos de la plaza por su parte inferior y nos dirigiremos a nuestra derecha, observando un busto del caudillo árabe Al-Azraq junto a los restos de un palacio-fortaleza, hasta llegar a la fuente-lavador, donde podemos llenar nuestras cantimploras. Pocos metros más adelante, la pista se bifurca y nosotros tomaremos el ramal de nuestra izquierda que en menos de 100 metros nos llevará a la carretera CV-720. Seguiremos a la derecha por esta carretera unos pocos metros hasta llegar a una pista asfaltada que, saliendo a nuestra izquierda, nos llevará en 300 metros al primer y más importante despoblado morisco de la Vall: l'Atzuvieta.

La primera referencia documental que tenemos de este despoblado data de 1356, pero

Recreación L'Atzuvieta

algunos materiales arqueológicos indican una cronología inicial anterior a la conquista de Jaume I. Justo antes de la expulsión de los moriscos el 1609, vivían 17 familias. Fue ocupada por repobladores cristianos a lo largo de todo el siglo XVII. Se abandonó definitivamente a principios del siglo XVIII, aunque sus casas han sido reutilizadas como corrales de ganado hasta épocas muy recientes. El gran interés de l'Atzuvieta reside en el excelente grado de conservación con que ha mantenido fosilizadas las fábricas y morfologías de época mudéjar y morisca.

Las casas tienen una estructura sencilla, son de planta cuadrangular con una habitación paralela a la fachada principal y un patio que ocupa gran parte del edificio. A veces se construye otro habitáculo al fondo del patio o se adosa, formando una "L" en uno de los laterales. Los escasos departamentos servían para dormir, como taller, almacén, cocina, etc. Las técnicas constructivas más antiguas se basan en los tapiales hechos con tierra, piedras y mortero de cal, pastados, prensados dentro de un encofrado de madera y secados al aire.

Seguiremos por la pista asfaltada, sin abandonarla en ningún momento, hasta que a los 2,1 km de marcha desde el inicio de la ruta, encontremos una pista cementada, bien marcada, que surge a nuestra derecha. La tomaremos hasta que en aproximadamente 1 km nos deje en otra pista asfaltada que tomaremos a nuestra derecha. Seguiremos por ella sin abandonarla en ningún momento y a los 1.300 metros llegará a otra pista asfaltada. A la izquierda, podremos observar --a unos 50 metros-- la carretera CV-720, pero nosotros seguiremos la pista asfaltada hacia nuestra derecha. Haciendo camino, un kilómetro más adelante, llegaremos al despoblado de La Roca.

La Roca

 

 

Este despoblado se encuentra junto al camino de la Foia de Gracia (que es el que estábamos siguiendo), entre los barrancos de Pelegrí i del Molinet, a unos 650 m sobre el nivel del mar. Aunque hay restos prehistóricos y romanos en la zona, el origen del asentamiento se situaría en la época andalusí. Según la documentación de archivo, la alquería de la Roca tenía 10 familias el 1563 e, igual que otras aldeas de la Vall, pertenecían inicialmente a la parroquia de Gallinera y desde 1574 a la de Alcalà de la Jovada. Con la expulsión de los moriscos el 1609 quedó despoblada, pero a partir de 1611 se volvió a ocupar con cristianos viejos.

En las construcciones que todavía quedan en pie se puede observar la pared medianera común. A diferencia de l'Atzuvieta, donde hay manzanas de casas creando una especie de calles primitivas, aquí el grueso de los edificios forman un grupo compacto, con las fachadas recayendo al camino. Algunos muros de las viviendas se construyeron con hiladas horizontales de mampostería, sobre una capa niveladora de mortero de cal. Esta técnica constructiva data de los siglos XV al XVII.

Y, al sentarnos en el camino observando los abandonados campos del sur del despoblado, recuerdo la leyenda que de La Roca me contó hace años un viejo del lugar:

"Y es que cuando, hace mucho, los moros habitaban este lugar, sus mujeres iban con sus

Recreación La Roca

cántaros sobre la cabeza hasta el barranco donde se encontraba la fuente, donde recojían el agua para sus casas. E iban siempre en grupo, charlando animadamente, para espantar así las alimañas que pudieran encontrarse por el camino. Y las acompañaban sus hijos más chicos.
Pero hubo un día que uno de esos niños se alejó del grupo de mujeres, adelantándose hasta llegar a la fuente donde un lobo saciaba su sed. Y su madre, espantada, vio como el lobo se acercaba hacia su pequeño, sin poder hacer nada. Pero se dio la casualidad que era esa hora de la tarde en que el sol cae y no ha entrado la noche, pero tampoco la luz manda y que se llama la hora del lobo porque los lobos durante unos minutos no pueden abrir su hocico. Y el lobo olfateó al niño y ningún mal le hizo por ser esa hora. Y desde ese momento a la fuente se le conoció como la Font del Llop". 
Simpático relato.

Seguiremos por la pista durante 800 metros hasta llegar a la CV-720. La seguiremos hacia nuestra izquierda 300 metros hasta llegar al cruce señalizado que, a nuestra derecha, nos conducirá hacia Beniaia, población a la que no llegaremos. Tomaremos esta carretera durante 1.500 metros hasta llegar a un cruce con una pista asfaltada a nuestra izquierda (el Camí de les Plantades). Tomaremos este camino y, 1.800 metros más adelante, podremos observar a nuestra izquierda el pequeño despoblado dels Benialís.

Recreación Benialís

Se encuentra junto al barranco de la Parra, a 660 m de altitud. Ocupa la zona sur del término municipal de la Vall d'Alcalà, entre las alquerías medievales de Beniaia, Saltes  y Capaimona (ya en término de Tollos). De origen andalusí, pertenecía a los dominios de Al-Azraq y sabemos, por la documentación que consta de la época, que en ella vivían siete familias a finales del siglo XV. Con la expulsión de los moriscos quedó despoblada pero con la Carta Puebla de 1611, fue repoblada con cristianos viejos que permanecieron allí hasta principios del siglo XVIII en que se abandona definitivamente.
Se conservan unas tres casas, modificadas como corrales para el ganado, con una o dos habitaciones y un gran patio. Las viviendas se unen entre si por muros medianeros, como en la Roca, siendo las técnicas constructivas también similares. Cabe destacar una escalera exterior para acceder a un piso superior.
Sus habitantes vivían básicamente de la agricultura de secano, con algunas pequeñas huertas en los lugares regados, y de la ganadería de subsistencia. Aprovechaban, así mismo, los recursos que la montaña que les rodeaba les proporcionaba (caza y recolección silvestre).

Siguiendo por la misma pista, 1.100 metros más adelante y a nuestra izquierda nos pueden pasar casi desapercibidas las ruinas, en muy mal estado, del despoblado de Rafelet.
1.700 metros después de abandonar el despoblado dels Benialís, llegaremos a una nueva pista asfaltada que, siguiéndola a la derecha, de forma inexorable nos llevará de nuevo al pueblo de Alcalà de la Jovada, origen y final de nuestra ruta.

Para reponer fuerzas, en Alcalà de la Jovada tenemos varias opciones:

  • Dos estupendos lugares para disfrutar de forma económica de la cocina más casera: El Bar-Restaurante Piscina (en el polideportivo municipal, tel. 965 51 41 51) y la Casa Vicent de la Tona (carrer Sant Josep 22, tel. 965 51 41 10). Llamad primero y encargad Minxos y/o una olla de Blat Picat.
  • Un restaurante de cocina más elaborada, La Font d'Alcalà (plaça Bisbe Vilaplana 12, tel. 965 51 41 87).
Ruta dels Despoblats

 

Espero que disfrutéis de la ruta. Un saludo.

TEXTO Y FOTOS: CESK XAGAL

Publicado el 19/9/2015 en Turismo

         

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